Para mis amigos

sábado, 25 de agosto de 2012

QUE BELLEZA DE SENADORES


Senadores que avalaron ascenso de Santoyo se lavan las manos
Congresistas que aprobaron el ascenso responsabilizaron al presidente Álvaro Uribe; al entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y al ex director de la Policía, general Óscar Naranjo, a la vez que sugirieron reformas al sistema de ascensos.

El 27 de noviembre del 2007 la Comisión Segunda del Senado le dio la bendición al entonces coronel de la Policía Mauricio Santoyo para convertirse en general de la República. Una 'bendición' aprobada por ocho senadores que desatendieron la investigación disciplinaria que Santoyo tenía pendiente, pues la Procuraduría lo había sancionado en el 2003 por haber ordenado presuntamente 1.499 chuzadas a activistas de la ONG Asfades en Antioquia entre 1997 y 1999, época en la que se desempeñaba como director del Gaula de la Policía en ese departamento.Sin embargo, la decisión disciplinaria fue revocada por el Consejo de Estado por vencimiento de términos.

 Con esos antecedentes, la hoja de vida de Santoyo llegó al Congreso de la República junto con las de otros candidatos a obtener su ascenso a general. En el año 2007, el entonces coronel Santoyo se desempeñaba como jefe de seguridad del presidente Álvaro Uribe, circunstancia que en buena medida condicionó el debate sobre su ascenso. Cuatro senadores se opusieron a calificar a Santoyo. Fueron los congresistas liberales Cecilia López y Juan Manuel Galán, quienes tramitaron la ponencia negativa para su ascenso. Los liberales, que en ese entonces lideraban la oposición al gobierno de Álvaro Uribe, advertían que la investigación contra Santoyo estaba "abierta e inconclusa".

Los argumentos de los liberales fueron respaldados solo por los congresistas independientes Alexandra Moreno Piraquive (MIRA) y Jesús Piñacué (ASI), pero fueron derrotados ampliamente por la coalición política que respaldaba al gobierno Uribe. Dos días antes de la decisión del parlamento, el presidente Álvaro Uribe firmó el ascenso de Santoyo, la cual se aprobó en el Senado gracias al voto de ocho senadores de los llamados uribistas. Fueron ellos los conservadores Carlos Emiro Barriga, Luis Humberto Gómez Gallo y Manuel Ramiro Velásquez; Jairo Clopatofsky, Adriana Gutiérrez, Marta Lucía Ramírez y Manuel Enríquez Rosero (la U); y Ricardo Ariel Elcure (Colombia Viva)

Según Alexandra Moreno Piraquive, fueron  Martha Lucía Ramírez (en ese entonces de La U) y Manuel Enríquez Rosero quienes presentaron la ponencia para avalar el ascenso de Santoyo. Ramírez dice que la Dirección General de la Policía Nacional, a cargo del General Óscar Naranjo, presentó, entre otros, al coronel Santoyo como candidato seleccionado para ascenso al rango de general, certificado por el entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.

La exsenadora recordó que "jamás conocí informe alguno de Contrainteligencia de la Policía Nacional ni de ninguna entidad de seguridad que señalara duda alguna sobre los antecedentes o cualquier eventual cercanía a grupos ilegales del coronel Santoyo. Ni los ex presidentes ni los ex ministros Defensa pueden responder por información de inteligencia que Dirección Policía no haya suministrado, o acusaciones que se desconozcan".

El senador Manuel Enríquez Rosero (la U) fue otro de los que respaldaron el ascenso a general de Santoyo. Recuerda que como ponente tuvo que entrevistarse con Santoyo y su abogado y revisó el expediente que reposaba en la Procuraduría, en ese entonces a cargo de Edgardo Maya Villazón, quien le había formulado cuatro cargos y posteriormente decidió su sanción.  Según Enríquez, en ese entonces la decisión estaba revocada por el Consejo de Estado, por lo que no había impedimento jurídico para oponerse al ascenso. "Nosotros no teníamos ningún sustento jurídico para oponernos (…) quienes tienen la responsabilidad son los comandantes, el ministro de Defensa y el propio presidente de la República", y de haberlo hecho, dice el senador, "Santoyo habría podido demandar al Estado por la decisión del Senado".


Enríquez dice que el sistema de ascensos debe ser reformado, pues asegura que el procedimiento es un simple trámite y el Senado "carece de elementos de juicios para decidir sobre las postulaciones de los máximos comandantes de la fuerza pública". Actualmente el Senado sólo está facultado para revisar las hojas de vida y entrevistarse con los candidatos. Pero el proceso no deja de ser un trámite.

El día en que Santoyo fue ascendido

En el 2007 el debate sobre el ascenso de Santoyo había estado determinado por el cargo que desempeñaba, al ser el jefe de la seguridad del presidente Álvaro Uribe.  Semana.com consultó las actas del debate que se selló con ocho votos a favor del ascenso del oficial y cuatro en contra (los senadores Cecilia López, Alexandra Moreno, Juan Manuel Galán y Jesús Piñacué).

La discusión, como estaba previsto, se centró en la sanción de destitución que la Procuraduría impuso contra Santoyo por el caso delas 'chuzadas' ilegales a ONG de Medellín cuando él fue jefe del Gaula.  Las mayorías de la Comisión aceptaron las explicaciones que Santoyo dio sobre su caso: que no tenía manejo directo sobre las interceptaciones; que la decisión de la Procuraduría va en contravía de la tomada por la Fiscalía por el mismo caso (preclusión) y que se desconoció su derecho a la defensa.

Este último argumento fue el que le dio pie al Consejo de Estado para ordenar la suspensión de la destitución mientras se resuelve un recurso interpuesto por el coronel Santoyo.  La senadora Martha Lucía Ramírez aseguró en el debate que "la preocupación por el proceso disciplinario fue despejada en el Consejo de Estado. Mientras no se diga otra cosa, la sanción queda sin efecto". E insinuó que le parecía extraño que las acusaciones contra el coronel surgieran cuando asumió como jefe de seguridad del presidente Uribe.  El senador Juan Manuel Galán, que votó en contra, sostuvo que una persona investigada por faltas graves no puede ser ascendida hasta tanto concluyan los procesos.

La responsabilidad de Uribe
 

Iván Cepeda  reclama la responsabilidad de Álvaro Uribe por haber nombrado a Santoyo su jefe de seguridad."El ex presidente no sólo omitió retirar a Santoyo del servicio, sino que estimuló la impunidad al permitir que el oficial ascendiera en su carrera y luego ocupara un cargo diplomático (agregado de Policía en Italia) cuando eran de conocimiento público las denuncias que lo vinculaban con graves violaciones a los derechos humanos durante su gestión como comandante del Gaula en Medellín".


Aunque el ex presidente se ha 'desmarcado' del caso Santoyo, Iván Cepeda le pide a la Fiscalía que investigue la que considera "estrecha relación" de un general pedido en extradición y el ex presidente de la República. "El ex presidente Uribe debe explicarle al país si sabía de alguna relación entre el general (r) Santoyo y los hermanos Gallón Henao, socios comerciales del ex mandatario vinculados con el Bloque Metro de las AUC y copropietarios de la hacienda Guacharacas, y hasta qué punto el oficial accedió a información privilegiada siendo su jefe de seguridad en la Presidencia".

miércoles, 9 de mayo de 2012

CHAVEZ EL BUENO

¿QUE PENSARÁN LOS POLÍTICOS COLOMBIANOS
HOY BUSCADORES DE VOTOS?
¿SERÁ POSIBLE HACER EN COLOMBIA, LO QUE CHAVEZ EVENEZUELA?

Por estos días en horas de la noche  y debido a mi manía de manejar el control del televisor, sintonice un canal venezolano y justo en ese instante se transmitía el programa Aló Presidente, cuyo protagonista obviamente no podía ser otro que el controvertido y odiado por las oligarquías americanas, General Hugo Chávez Frías, presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, y debo advertir que por lo escuchado, y sin faltar a mi fidelidad y lealtad para con mi Amada República de Colombia, no pude evitar sentir celos de la gente común y corriente de ese país, es decir, del  campesino, el obrero, y el asalariado venezolano, que no solo allí, sino en todos los países del mundo,  constituyen la clase social mas pobre y desprotegida del planeta; pero al mismo tiempo, sentí alegría por ellos, pues a diferencia de nuestro atropellado pueblo, tienen al parecer un  presidente con una inmensa calidad humana y sensibilidad social, capaz de ejecutar  reformas para beneficio de los citados sectores,   tal y como lo expongo a continuación:

En materia económica: hizo una reforma agraria que  no en vano tiene echando chispas a la oligarquía venezolana, pues les ha quitado las tierras de engorde para cederlas a los desposeídos de ella, quienes ahora las han hecho productivas gracias a los tractores que importados de China y entregados a crédito han mejorado sus condiciones socioeconómicas al punto de llevarlos a idolatrar a su presidente.               
Además,  el presidente Chávez tiene proyectado en un plazo de diez años que según él ya comenzó, prestar 17 mil millones de dólares producto de su superávit petrolero, a las naciones caribeñas y suramericanas, con intereses que no superan el 1% anual, lo cual se constituye en una bofetada a los países que teniendo mas, ayudan menos y que por el contrario aplastan y subyugan mas a base de onerosos intereses a quienes se valen de ellos en materia crediticia, tal es el caso del abominable FMI manejado desde los EEUU.
También me llamó poderosamente la atención el préstamo de 1.500.000 barriles de petróleo a Ecuador, para que este país superara una crisis local, exigiendo como garantía que se los devuelvan en cinco años con cero interés,  como también la venta de este recurso a Cuba y a las islas vecinas  a precios por debajo de las tazas internacionales, a crédito, con periodos de gracia de 5 años y con solo el 1% de interés efectivo anual.

En materia política, Chávez tiene proyectado integrar a Latinoamérica a la usanza de Bolívar cuando en 1.821 creó la Gran Colombia, pero debido a este propósito, está en la mira de los Estados Unidos, pues es visto por ellos como un peligro para sus intereses imperialistas, dominantes y excluyentes, ya que si Chávez llegase a integrar a centro y sur América, pondría en jaque al imperio del norte, desnudando su debilidad y confirmando que ellos son grandes gracias a los recursos que de manera ilegal sustraen de los países que han tenido la desgracia de caer bajo sus afiladas y rapaces garras. Es tanto el temor que le tienen, que a un “reverendísimo pastor” de una iglesia norteamericana, se le ocurrió la inhumana y despiadada idea de sugerirle a Bush que asesine a Chávez para ahorrarse lo que le generaría una guerra contra Él.

En materia Social: en asocio con otro líder latinoamericano, Fidel Castro, están preparando de manera gratuita a 200 mil venezolanos en medicina para atender de cualquier dolencia a los pobres no solo venezolanos sino americanos; y que decir del anuncio de llevar hasta Venezuela o Cuba a  limitados visuales o ciegos de cualquier rincón de América, con un acompañante, para operarlos y luego devolverlos a sus lugares de origen sin que les cueste un solo bolívar. ¿Que estará pensando el gobierno norteamericano de este Líder que les está demostrando que cuando hay voluntad todo se puede? (ver “Misión Milagro” El Tiempo jueves 16 de febrero 2.006).                                

En el plano educativo: valorizó la profesión docente, dándole al maestro el  status que merece en virtud de su abnegación en la formación de los ciudadanos venezolanos, y ello lógicamente significa mejores ingresos y por ende mejor calidad de la educación  en el vecino país.

Como colombiano nacionalista, amante de la libertad y respetuoso de la autodeterminación de las naciones,  anhelo que alguno de los candidatos a Presidente de la República, sin importar su filiación política, tome el ejemplo de Chávez, y opte por hacer un gobierno con verdadera Justicia Social, que solucione las necesidades básicas insatisfechas del pueblo, que genere empleo, que invierta equitativamente el presupuesto nacional, y sobre todo que se abstenga de entregar lo que nos queda de soberanía al Imperio norteamericano, como se pretende hacer a través de la firma del nefasto TLC

Luego de su alocución, Chávez se despidió en medio de la ovación de su pueblo, pronunciando una frase de Bolívar que reza: “Jesucristo, Napoleón y yo  hemos fracasado, pues por mas que nos esforzamos por liberar a los oprimidos, éstos parecen estar a gusto siéndolo”, en una clara demostración de desacuerdo frente a gobiernos que cada día  someten mas a sus pueblos al humillante yugo norteamericano.

Si bien es cierto, Chávez no es santo de devoción de muchos gobiernos latinoamericanos, a decir verdad, es uno de los que optó por no ponerse rodilleras ante el gobierno norteamericano, y de continuar con su política de buen vecino colaborando en la solución de problemas en países que lo requieran, seguramente logrará la unidad que Bolívar quiso para las naciones que liberó del imperio español.

Ojala y quiera Dios, a Chávez no vaya a pasarle lo que al general Noriega en Panamá, quien anocheció y no amaneció allí, por que los Black Hawk norteamericanos vinieron una noche por él hace 15 años, acusado de ser el testaferro de los narcotraficantes colombianos, y por exigir respeto por la soberanía panameña; mucho menos que le toque sufrir lo que  vivió el líder iraquí Sadam Hussein acusado injustamente de fabricar armas de destrucción masiva, lo que a la postre para los gringos, justificó la invasión a Irak sin resultados evidentes  de tales acusaciones, aunque todo el mundo sabe que el trasfondo de estos señalamientos lo constituye el interés norteamericano por el petróleo que actualmente sustraen de ese sometido país.

Termino diciendo que de no ser por la posición que tomó cerrando el canal Radio Caracas TV, hoy este personaje debiera ser ejemplo a seguir por parte de los aspirantes a gobernar a América Latina, pero como solo Dios es perfecto, y el no es mas que un ser humano lleno de virtudes para unos, y quizás diablo para otros, debiéramos imitarle lo bueno y desechar lo malo, en pro de que nuestro pueblo tenga al menos la esperanza de que en el futuro va a conservar lo poco que le queda de soberanía, si es que aún se tiene, y porque no decirlo, rehusar a todo aquello que represente un peligro para su dignidad.
       
 Lic. Efraín Quimbayo
Ciencias Económicas y Políticas